El Gobierno de Aragón ha comenzado la plantación de un primer lote de 2.500 pinsapos procedentes de Andalucía en el pinsapar de Orcajo (Zaragoza), en el marco del protocolo de colaboración firmado el pasado mes de diciembre entre ambas comunidades autónomas.
Otros 1.500 pinsapos se plantarán en la Sierra de Vicort, en el monte de Inogés en el término municipal de El Frasno. En el conjunto de Aragón se van a plantar 4.000 ejemplares de pinsapos de tres regiones andaluzas: Sierra de las Nieves (1.000 plantas) y Sierra Bermeja (2.000 plantas), ambas en Málaga, y Sierra de Grazalema (1.000 plantas), en Cádiz.
Los trabajos en Aragón se desarrollan dentro del proyecto COOPTREE, perteneciente al programa Interreg Sudoe y financiado con fondos FEDER, en el que participan el Gobierno de Aragón y SARGA junto con otras administraciones, empresas e instituciones de investigación de España, Francia y Portugal.
Esta actuación se ha llevado a cabo con el objetivo de reforzar la cooperación institucional en materia de conservación y gestión forestal, conforme a la cláusula segunda del protocolo firmado en diciembre, que contempla el intercambio de materiales forestales de reproducción entre las distintas regiones de procedencia de la especie en Andalucía y Aragón. En términos prácticos, se trata de compartir semillas y plantas seleccionadas para estudiar cómo responde el pinsapo en distintos territorios y enriquecer así su diversidad genética.
En este sentido, los ejemplares de Sierra Bermeja proceden del único bosque de pinsapos del mundo que crece sobre peridotitas, un tipo de roca que da lugar a suelos con altas concentraciones de metales y condiciones químicas especialmente exigentes para la vegetación. Estas condiciones extremas parecen haber favorecido una mayor resistencia de esta estirpe frente a factores ambientales adversos, según estudios científicos recientes. Por su parte, los ejemplares de Sierra de las Nieves y Sierra de Grazalema proceden de masas asentadas sobre calizas y dolomías, lo que permitirá comparar comportamientos y evolución en el entorno del Sistema Ibérico zaragozano.
La plantación contribuirá a la expansión experimental de la especie en nuevos territorios del Sistema Ibérico, promoviendo su aviveramiento (cultivo previo para su adaptación) o su introducción directa en el monte. El objetivo es evaluar su potencial para generar servicios ecosistémicos, como la mejora de la biodiversidad o la protección del suelo, y contribuir a la mitigación de los efectos del cambio climático.
Regeneración natural vigorosa en Orcajo
El pinsapo, considerado una joya forestal, encuentra en Orcajo un reservorio genético único. El rodal fue plantado en 1913 por el ingeniero de montes García Cañada en el monte “Fuentes del Villar” y, contra todo pronóstico, ha mostrado una adaptación notable a un clima más seco y continental que el de su área natural de distribución.
Desde entonces, los árboles han presentado una regeneración natural vigorosa y un crecimiento destacado frente a otras especies forestales del entorno, lo que ha convertido este enclave en un espacio de gran interés científico y forestal. Declarado Arboleda Singular por el Gobierno de Aragón en 2018, el pinsapar de Orcajo se ha consolidado como un laboratorio natural para estudiar el comportamiento futuro de la especie ante los cambios ambientales.
